Sunday, January 18, 2015

Bautizo del EBook La Cultura del Milenio de Joaquin Ortega


La cultura del milenio, es el nuevo libro del politólogo venezolano Joaquín Ortega. En formato digital  -E Book-  se enfoca  en temas tan actuales como diversos: la creatividad; el mundo 2.0; la naturaleza de los contenidos para redes sociales; la gerencia de equipos creativos;  el presente y el futuro de nuestras conversaciones, a partir del entorno cambiante provisto por aparatos en proceso de invención, reinvención e integración – TV, teléfonos inteligentes, computadores personales, tabletas, etc.-

En cada uno de estos ensayos encontramos palabras y conceptos clave como “futuribles”, “colaboración creativa”, “la nueva arquitectura de la mente y su relación con el espacio de vida”, “multiempleo”, “fatigas digitales” o “intoxicaciones tecnológicas” .

La cultura del milenio de Joaquín Ortega es un conjunto de ensayos breves pensados para ser leídos y problematizados en distancias cortas. Frente a temas de gran profundidad, nos ofrece un repaso escrito por temas de vibrante actualidad, sostenidos en una prosa fresca, amena y con un  lenguaje divulgativo. Las nuevas y grandes preguntas se asimilan sin dificultad, capítulo a  capitulo -cerrados en sí mismos- acercando al lector a contenidos en transformación, con una mirada explicativa y desprejuiciada.

La cultura del milenio concebido como un libro objeto, ha sido diseñado por Eduardo Aguilera, y también puede disfrutarse como una galería de arte con textos interactivos, contenidos en una serie de vínculos –o links- al resto del trabajo multidisciplinario de este versátil pensador venezolano. La cultura del Milenio cuenta con el apoyo del centro de investigaciones de la Universidad Católica Andrés Bello @MediaLab_UCAB, coordinado por el profesor Luis Ernesto Blanco @lblancor

Este viernes 30 de enero de 2015, a las 6 de la tarde, en la librería Estudios de La Castellana, tendrá lugar la presentación del texto, de la mano del investigador y activista en redes sociales Luis Carlos Vásquez @luiscarlos , y del bloguero y librero Jonathan Bustamante @lectormetalico  

La cultura del milenio: ensayos sobre creatividad y política, frente al paradigma digital Se encuentra ya a la venta, en @libreroETC en formato digital. Tan solo debes bajar la aplicación gratuita  y acceder al extenso catalogo de esta plataforma de lectura para IOs y Android.


Para mayor información puedes seguir en Twitter a @LibreroETC a @MediaLab_UCAB y a @ortegabrothers


Sunday, January 11, 2015

10 cosas que no sabias de las fiestas, de no hace mucho tiempo atrás


10 cosas que no sabias de las fiestas, de no hace mucho tiempo atrás
Joaquin Ortega

Colearse en las fiestas en algún momento fue bien visto y las discusiones nunca llegaban a los puños o a otros medios

La salsa era lo que bailaban los rockeros más duros

La Billo’s eran como Pitbull o la miseria, es decir, estaban en todos lados

La gente se daba el feliz año, y salían de la casa a una arepera para “ hacer un pisito” con una sopa, y así seguir rumbeando

En las plazas de la ciudad niños y adultos tenían una fiebre un poco anormal por patinar como locos

Había grupos de guitarristas que cantaban boleros, canciones mexicanas y aguinaldos casa por casa y entre canción y canción cambiaban bombillos, arreglaban enchufes y reparaban electrodomésticos

Los fuegos artificiales no eran de colores sino que salían en blanco y negro

La gente echaba talco en el piso mientras bailaban para que se resbalaran

Lo mas vulgar era escuchar metáforas del tipo: “atrévete, crucemos el Jordán” o “quiero llenarte toda, toda con mis besos”

Las groserías eran una excepción y el castellano se hablaba en esos días sin dialectos tukky beta beta tukky tukky tukky beta beta


Los primeros de enero los ciudadanos visitaban a los delincuentes en las cárceles y no al revés. 


Thursday, January 08, 2015

Un artículo, a partir de The Plot de Will Eisner

https://drive.google.com/file/d/0Byyl6SwzdPLeV3FaZUdKNTBzUjA/view

Tuesday, January 06, 2015

Joaquín Ortega. Revista Dominical 04.01.2015


Palabras nuevas que aprender en fiestas decembrinas, cuando el reguetón lo permite


Palabras nuevas que aprender en fiestas decembrinas, cuando el reguetón lo permite 
Joaquín Ortega

Desgaritado: dícese del toro que se va contra todo lo que se mueve. También se usa por retruque en las situaciones donde la persona, cada vez mas alicorada –entiendase prendida- empieza a subir la voz a decibeles insufribles, tipo “Direct TV o Demand”

Yemeo: dícese del arte de estar guisando en el sitio que es. Yemeo o ñemeo, también se aplica a la reunión secreta, previa decisión pública importante. En navidad el Yemeo o ñemeo se ejemplifica a la hora de compartir secretamente platillos o bebidas escasas o altamente costosas sin que el resto de los invitados, puedan papearse esos manjares.

Broncíneo: dícese de la cualidad del brillo que debe tener un pan de jamon. El tono broncíneo se obtiene con el barnizado, antes de entrar al horno, del pan con un huevo previamente batido. Broncíneo es el adjetivo que utilizan algunas viejas zorras para tratar de ocultar, los calores que les entran cuando ven a un joven papeado, bronceado o de juvenil y masculino aspecto.

Comodoro: formula de antaño de llamar al raspado, cepillado o granizado. Si desea aparentar ser muy culto o pertenecer a una familia de gran alcurnia no dude en pedir “un comodoro a la mexicana               –Margarita-, un comodoro a la venezolana –alimenticio cocuy sour- o un comodoro guarapita –contentivo de guarapa, sirope de colita y leche condensada

Caimana: entendida como un juego al margen de las reglas o con reglas muy flexibles, la voz caimana ha trascendido de las canchas de beisbol o futbol a la gastronomía criolla. Caimana es la bandeja en cuyos restos conviven al final de la jornada decembrina, a partes desiguales, pernil, ensaladas varias, panes, pasapalos, quesos y hasta dulces. La caimana se lleva a la nevera o se arma a un lado de la mesa, para luego ser parte preponderante de la alimentación de los días 1, 2, 3 y 4 de enero del nuevo año. 

Ondinas y elementales: se refieren a los seres mágicos, que continuamente aparecen en los deseos de la Nueva Era. Abundan en libros de metafísica,  rituales varios y embrujos de magia blanca o simpática. Las ondinas son los espiritus elementales del agua, los gnomos son de la tierra, las sílfides del aire y las salamandras del fuego. Si ve alguna, seguramente se pasó de tragos o está viendo medio dormida alguna peli de Guillermo del Toro.

Remoquete: dícese del sobrenombre, AKA, alias o seudónimo de cualquier persona, amigote o sinvergüenza amigo de la familia que llega a la casa. Nadie sabe en realidad cómo se llaman, pero cuando aparecen “Chuto sin container”, “tripa e’ cohete” o “Koala sin cierre” la fiesta nunca será la misma.

Bregador: típico adjetivo calificativo que utilizan los tíos viejos para referirse a caballos de carreras buenos, la mayor parte de las veces, y para convencer a la sobrina más dura de que termine de donársela al viudo portugués que la corteja.

Manducatoria, manducar: referido a la hartazón, la papa, la comida abundante, eso si en forma cercana a la cultura clásica.

Encamisonado: Hombre que seduce vestido de mujer. Es el síndrome Jared Leto o Steven Tyler. Por lo general, el hombre metrosexual confunde a unos y a otros, pero termina haciendo lo que la naturaleza y la biológica prevén en los manuales de reproducción animal. Nunca confíe en un encamisonado que ande de lo más etéreo por ahí por su casa, pues por lo general es un disfraz para satisfacer sus más bajos instintos.

Por allá rodó: salido de la jerga hípica, dicha expresión se refiere a la entaconada que pela el escalón o al caballero al que se le van las patas como al pesista sin experiencia.


Silla coriana: adorno que no sabias que era tan útil para poner a secar las prendas enchumbadas de sudor y botellas que explotan espontáneamente.


Situaciones típicas de un fin de año bien bueno


Situaciones típicas de un fin de año bien bueno 
  • ·     Meterle unas tusas a la gemela de tu esposa, o sea a tu cuñada, que está un pelín más durita que tu mujer 
  • ·      Bailar con la prima evangélica y echarle la culpa al diablo del recueste mutuo
  • ·      Prender cohetones desde el balcón de tu casa, cargando a un recién nacido
  • ·      Hacer ponche crema con Splenda y que salga más caro el antojo que un viaje a Panamá
  • ·      Ponerle pausa a las 12 campanadas para irse a poner unas panties amarillas
  • ·      Pedirle empate por Skype a una australiana que no entiende como nuestro “hoy” es un “ayer” para ella
  • ·      Calentar un bollo y dos hallacas para los vigilantes y llevárselas el dos de enero a la garita
  • ·      Hacer un nacimiento de fantasía y multiétnico juntando las figuras originales con piezas del feng shui, barajitas de futbol, muñequitos de la Cajita Feliz y personajes de Star Wars
  • ·      Tomar fotos de las ollas y ponerle un hashtag en instagram que diga OVNI de Casa Club TV
  • ·      Poner en Twitter fotos desenfocadas, sin nombre ni lugar
  • ·      Meterte a un cuarto a dormir y darte cuenta, a los 10 minutos que estas en el apartamento equivocado.
  • ·      Enterarte el 3 de enero, por unas fotos, que bailaste lambada con el vecino que se parece a Homero Simpson y una Miss Venezuela 1965


#ElCombo31 @magaflores @929tufm @jackgarzon @horaverde929 @ultimoround929 @ortegabrothers




Tuesday, December 16, 2014

Yo fumo verdad: 10 supuestos sobre la novísima novela policial y política venezolana, a partir de El Clan Perverso de Numa Frías Mileo


Yo fumo verdad: 10 supuestos sobre la novísima novela policial y política venezolana, a partir de El Clan Perverso de Numa Frías Mileo
Joaquín Ortega

I

Vemos a un hombre de mediana edad, sentado en un largo taburete de un vestidor. Tras de él, contra una hilera de lockers, se sostienen un juego de palos de golf en su estuche. Está descalzo, con unas medias de nylon que van de blancas a amarillentas. Lleva puesta una chemise amarilla, del tipo Lacoste y unos pantalones a cuadros, que nos revelan a un jugador, parte de un club. Descansa viéndonos. En su mano derecha, sostiene un cigarro, debajo de ésta completan el cuadro: un cenicero, una caja de fósforos cerrada, una lista de aciertos en el juego y un bolígrafo de alta factura. Arriba se lee un selling line: I Smoke True

II

Apunta Argenis Monroy en su texto “Ajuste de cuentas: panorama de la novela negra venezolana contemporánea, pp. 147-176.” Publicado en VOZ Y ESCRITURA. REVISTA DE ESTUDIOS LITERARIOS. Nº 21, enero-diciembre 2013.  

“Una singular arquitectura rediseña los espacios públicos y privados. La psicología de la sospecha, del miedo y del temor, marca las nuevas formas de convivencia social3. De la mano de la violencia, el delincuente recorre el territorio nacional. Tras de sí, queda la huella imborrable del secuestro, el asesinato, la violación, el asalto… Diariamente, los medios de comunicación social retratan el rostro macilento del delito y con él, el de la víctima y el victimario. La serie de dibujos animados “Cárcel o Infierno” elaborada por Luidig Ochoa y transmitida en youtube, películas como La hora Cero (2010) dirigida por Diego Velasco o Las caras del Diablo (2010) de Carlos Malavé, la proliferación del hip-hop como género musical que construye relatos autobiográficos sobre la vida de jóvenes delincuentes y libros de periodismo investigativo como Sangre en el diván (2010) y El grito ignorado (2012) de Ibéyise Pacheco, A ese muchacho lo van a matar. Crimen de Estado (2012) de María Angélica Correa y Afiuni: la presa del Comandante (2012) del periodista Francisco Olivares, dan cuenta de una gama de artefactos culturales que buscan demarcar la geografía social de la Venezuela de la última década como uno de los países más violentos de Latinoamérica.

Entre los múltiples relatos sobre el tema de la violencia, el interés de este artículo está en explorar y sistematizar la narrativa venezolana del siglo XXI que utiliza el tema del crimen y la violencia con engarce ficcional e ideológico para imaginar la nación desde ese otro lugar, siniestro, apocalíptico, monstruoso, delincuencial y, que dentro de los géneros literarios, se denomina novela negra o policial. El auge de la literatura negra está asociado también a la crisis económica, política y social que sufre una nación. Pareciera que con el relato criminal, el autor quisiera no sólo descubrir el enigma del crimen que se comete en la ficción, sino también los intríngulis que llevan a un país al deterioro de sus instituciones; es como si la realidad le cediera el paso a la ficción para comprender la lógica del presente y para asumir la crisis como una consecuencia de una serie de crímenes (económicos, políticos o sociales) que se han cometido en el territorio nacional. En este sentido, como afirma Francisco Pérez Arce (Paco Arce), “cualquier novela policiaca es eminentemente política” (2012:1)

La novela negra venezolana de la última década ofrece en sus páginas un retrato de la realidad política, social y económica contemporánea. Construir un mapa de la novela negra venezolana del siglo XXI pareciera en un primer momento un tarea fácil, porque, por un lado, no son muchos los autores dedicados a este género, y por el otro, en sí las obras policiales no son numerosas, aunque el tema del delito y de la violencia cuenta con una extensa producción narrativa en nuestro país. Dentro de los escritores venezolanos que en los últimos años han publicado narrativa que podemos considerar como género negro están los siguientes: Israel Centeno con la novela El complot (2002); Marcos Tarre Briceño con las obras Bala Morena (2004), Atentado V.I.P. ¡Cuidado Miraflores! (2008) y Rojo Express (2010); Luis Medina que publicó en el 2005, Matándolas a todas; Roberto Echeto con la novela No habrá final (2006); Eloi Yagüe con Cuando amas debes partir (2006) y Amantes letales (2012); Alexis Rosas con Los últimos pájaros de la tarde (2004) y El juicio es de Dios (2007); Valentina Saa que publicó en la colección Alfa, La sangre lavada (2007); José Miguel Roig con la novela Como bordar flores (2009); El cantante asesinado (2009) de Mario Amengual; Gustavo Ott con la obra Yo no sé matar pero voy a aprender (2010); Lucas García y el thriller La más fiera de las bestias (2011); José Pulido con la novela El requetemuerto (2012); María Isoliett Iglesias con Me tiraste la hembra pa’l piso (2012) e Inés Muñoz Aguirre con la novela La segunda y sagrada familia (2012)”

Fin de la cita

III

Vemos a un hombre de mediana edad, sentado en un largo taburete de un vestidor. Tras de él, contra una hilera de lockers, se sostienen un juego de palos de golf en su estuche. Está descalzo, con unas medias de nylon que van de blancas a amarillentas. Lleva puesta una chemise amarilla, del tipo Lacoste y unos pantalones a cuadros, que nos revelan a un jugador, parte de un club. Descansa viéndonos. En su mano derecha, sostiene un cigarro, debajo de ésta completan el cuadro: un cenicero, una caja de fósforos cerrada, una lista de aciertos en el juego y un bolígrafo de alta factura. Arriba se lee un selling line: I Smoke True

IV

Diez supuestos de la novísima novela policial y política

1.- el contexto rebosa ambición, lujuria e intimidación

2.-  los personajes transitan un camino que va de mal a peor.  A pesar, de que parezca lo contrario, nadie obtiene un ticket de salida, que apeste a cierta paz, en estos mundos.

3.- la mejor vida, el lujo o la simple dominación sobre el otro, hacen que las personalidades egomaníacas obren como candelabros vivientes: iluminando las habitaciones y pasadizos con su luminosidad desfigurada.

4.-  a pesar del sufrimiento de unos -o la temporal victoria de otros-  todos son victimas de un mal mayor, que descabeza su racionalidad o entendimiento, y que llega de la mano del tiempo o el reacomodo de las jerarquías.

5.- las acciones incomprensibles del -o los antagonistas- terminan dando una pincelada de predestinación y de martirio.

6.- el ambiente donde ocurren las acciones se vuelve una máquina vertebrada que arrolla  la empatía o la rabia que puede desdoblarse en el lector.

7.-la novela habla más de su tiempo, de lo que a primera vista se percibe. El crimen del siglo no es el tren robado, no es la casa incendiada, no es el cuerpo enterrado, ni siquiera el recluso inmolado: es la pasmosa y silente complicidad del público de galerías.

8.- la novísima novela negra -policial y política- dibuja un “lugar peligroso y riesgoso”, en palabras de Barbara de Marco-Barret. Nosotros agregamos, que es un lugar público, visible y transmitido en medios cada vez más puestos de lado, como el periódico y la columna de denuncias.

9.- la novela que no sabemos si llamar novísima policial… o política… o ambas… no califica, sino que detalla.

10.- la novela policial y política entretiene al que no padece, justifica su no presencia al que teme, supervisa el sueño del que no dormita, corrompe la buena fe del despreocupado, inocula anticuerpos al que poco observa, y salva del alto precio, que significa asimilarse a la industria del mal.

V

El Clan Perverso de Numa Frías Mileo merece una lectura en capas, porque son varias las envolturas que empapelan la merced de una verdad actual y embarazosa 

VI  

Vemos a un hombre de mediana edad, sentado en un largo taburete de un vestidor. Tras de él, contra una hilera de lockers, se sostienen un juego de palos de golf en su estuche. Está descalzo, con unas medias de nylon que van de blancas a amarillentas. Lleva puesta una chemise amarilla, del tipo Lacoste y unos pantalones a cuadros, que nos revelan a un jugador, parte de un club. Descansa viéndonos. En su mano derecha, sostiene un cigarro, debajo de ésta completan el cuadro: un cenicero, una caja de fósforos cerrada, una lista de aciertos en el juego y un bolígrafo de alta factura. Arriba se lee un selling line: I Smoke True

VI

Ese hombre de mediana edad que se cuela es una imagen recurrente… subconsciente…es un afiche publicitario, que a la manera de Rolo Tomassi, el personaje de James Ellroy en L.A.Confidential nos echa en cara, que en ciertos universos, los malos siempre se salen con la suya, aunque no existan …

Ese hombre de mediana edad vivía dentro de un magazine de Ellery Queen de noviembre de 1975…Ese hombre planteaba un misterio, tanto o más importante, que las historias redactadas para enganchar la mirada y la memoria de los fanáticos del género.  

Ese hombre decía -sin decirlo- que la verdad es tóxica…que la verdad es adictiva…que la verdad nunca trae nada bueno, como no sea decidir dejar de fumarla y recordarla como un vicio que nos resta vida.

Yo fumo verdad. Yo fumo El Clan Perverso.

Muchas gracias

Joaquín Ortega

Librería Alejandría C.C Paseo Las Mercedes 16.12.2014