Friday, May 22, 2015

Joaquín Ortega. Politólogo y creativo audiovisual venezolano



Joaquín Ortega (Caracas, 1969) Politólogo (UCV, 1995) 

Se ha desempeñado como libretista, locutor y productor en radio y televisión (RCTV, 92.9 FM, Bolívar Films, Discovery Channel, La Mega Estación, Onda) es ensayista, articulista y conferencista en temas relacionados con la creatividad, la teoría política y el cruce cultural entre el arte, las ciencias sociales y la ciencia ficción. 

Conduce el programa de entretenimiento La Hora Verde de lunes a viernes de 4 a 5 de la tarde por 92.9FM 

Actualmente es profesor de la cátedra Teoría Política I en la Escuela de Estudios Políticos y Administrativos de la Universidad Central de Venezuela (EEPA UCV). Dicta regularmente los talleres: “Creación y Desarrollo de Personajes Humorísticos”; “Humor 2.0”; “Paranoia y Poder Político: Argumentos y Temas en torno a la Teoría de la Conspiración”; “Teoría Política de la Tolerancia”; “Utopías y Distopías Políticas en la Literatura y la Cinematografía Contemporánea”; “Teoría y práctica del microblogging: política y marketing 2.0”; “Ciencia Ficción: pasado y presente del futuro”; “El Canon Indie: introducción al ocio y el negocio del cine independiente”. “Narrativas visuales: contar historias para el cine y el comic”; “Nombrar lo visible: escritura de impacto para fotógrafos”. 

Es asesor creativo del programa de entrevistas Contrapeso en Canal I de lunes a viernes a las 12 del mediodía. Lleva adelante la sección de recomendaciones de lectura “El Búho de Minerva” en ese mismo espacio. 

Ha sido ponente en el Seminario Internacional de Diseño de la Información en Caracas, Venezuela el 12 y 13 de junio de 2013 organizado por El Mundo y la Cadena Capriles

Ha sido jurado en el festival latinoamericano de cortos Documenta 2013, patrocinado por la Embajada de Francia

Es aspirante a Doctor en Ciencias Políticas por la UCV. Su trabajo doctoral versa sobre la actualidad de las imágenes para el pensamiento político contemporáneo y se titula Kallipolis: la imaginación politológica

Es colaborador frecuente de revistas y publicaciones periódicas académicas y de entretenimiento, nacionales e internacionales  como Urbe Bikini, Velvet, Prodavinci, Emporio, Etiqueta, Dominical, www.hermanoschang.blogspot.com, Blitz, El Universal, Critica.cl. Diaro Tal Cual, Newsweek Venezuela. 

Es director de la firma de asesores www.ortegabrothers.net 

Ha publicado por editorial Eclepsidra: “Lo escuché llorar en mi boca: tríptico de Caracas” –dramaturgia- y “De cara al río” –poesía- Ha publicado el primer E Book de creatividad venezolano: La cultura del milenio: ensayos sobre creatividad y política en la era digital en la plataforma @libreroetc


Contactos: 

Twitter: @ortegabrothers 


Sunday, May 17, 2015

Escribir o ser escrito


Escribir o ser escrito
Joaquín Ortega

Escribir es una forma de ramificación de nuestros pensamientos. Por deformación profesional, escribo para la palabra hablada. Borronear en función de plataformas audiovisuales condiciona, de cierta manera la mirada hacia lo visible y lo invisible, pareciera, la lectura del puro gesto o del ojo stalker

Escribir narrativa pudiera dar una profundidad, o tal vez, simplemente una extensión, un poco mayor a lo habitual. Aquí, el tiempo no es un marco tan rígido, sino que se vuelve una corteza flexible, que ayuda a empujar los acontecimientos y las emociones hacia un punto definido –o no- racionalmente.

Escribir también, desde el punto de vista más intimista, fortalece esa memoria disgregada en retazos, ensambla todo aquello que parece un mar de sobras, y se vuelve, el plato principal de los artefactos que vamos amartillando.  Sí tuviera que ver hacia atrás, diría que todos los géneros que he trabajado se entrelazan con un futuro incierto.

Veamos: el humor es presente, pero resulta de carácter inconcluso, para saber hacia donde vamos individual o colectivamente. 

El teatro pretende revisar momentos de hondura emotiva, pero igualmente no pretende ser moralista, ni mucho menos refractario al propio tiempo en el que fue escrito.  

Los cuentos son urbanos, simplemente unidos por un zurcido invisible, por lo tanto,  muchas veces, se pierden en esa incompetencia que acompaña al plano general, al destino inevitable del observador adelantado que se distrae tanto, que pudiera perder a la audiencia. 

La ciencia ficción, el policial y la literatura, en clave de sorna académica, se vuelven parte de mi trabajo diario, tanto como un libreto para radio. 

El oficio nos determina -y será reflexionado- cuando demos de soslayo con las verdaderas razones de nuestras fantasías y extravagancias.


Al final, creo que escribo literatura porque me da tiempo, humor porque me mantiene cuerdo, teatro porque me da oxigeno, y poesía, porque me da pausa.  Escribir o ser escrito, hacer goles o que te los hagan, soñar o ser soñado, un poco, de todas esas lluvias riegan estos prados.  


Sunday, May 10, 2015

La cultura del milenio #EBook. Fotografias Maiskel Sanchez





Monstruos y cavernas



Monstruos y cavernas
Joaquín Ortega

Los monstruos y sus cavernas ocultan tesoros y obras de arte.

Los tesoros y las obras de arte, anidan al interior de cavernas con monstruos y oscuridades cenagosas.

Los monstruos en sus cavernas celan obras de arte, que al descubierto perecerían en manos de los nuevos ricos o los asaltantes de caminos.

Las cavernas y los monstruos son amigos de raudales, de la práctica, de la divinidad reservada y de la paz del diamante.

No hay monstruo sin apetito por lo bello, no hay caverna que no guarde el rencor de los quiebres horrendos y que saboree la luz del oro blando y de las pulseras moldeadas.

Las cavernas monstruosas alejan al carroñero y al truhán. Le ladran oscuramente al carnicero del filamento y dejan entrar a los tenues y fugaces… bravos de corazón y de alma. 

Los tesoros saben enriquecer al que los mira… y al que los lleva consigo.

Mirar tesoros de reojo es una forma de llevarlos encima, y la primera gota de riqueza, es la que asoma del viso que andando en mulas ríe, pudiendo coronarse con irradiaciones de asteroides lustrosos. 

Sabes que tu sombra es chica, cuando la ves de lejos… estremecida por tus posesiones infinitas.

Los monstruos, las cuevas, las heredades frugales hacen caudal de una vida serena.

Del encuentro con un monstruo se sale rico, de su caverna se sale con nueva piel.

La cueva de la cueva es el monstruo que vive dentro de sí mismo. La marcha que le da las razones al monstruo, los emparenta con los incendios cotidianos, con el hambre del hogar, con la hermandad funesta entre los hijos de unos mismos padres, pero parientes en el contrario horror.

En la cueva se estofa la temeridad a fuego lento, se compran sin monedas los cristales que hacen ver a la presa que será pan comido y agua de vida. Un cruce de miradas permite enterarse de los que fraguan la víctima bajo las piedras.

En las cuevas monstruosas solo se revuelven los pies incorrectos, las frentes heridas, los corazones culposos. Allí, donde no importan los tatuajes, hay que buscar otras formas de llamar la atención.

El libro que se quema al entrar a las fauces del monstruo, muerde al cielo y quiebra los huesos de los que repetirán la historia de boca en boca.

Hemos corrido en la mitología y bebido de la sangre improcedente, de las dentelladas ajenas, de las camas de disfraces y de las  lluvias con sonido hueco.

Los monstruos y sus cavernas velan caudales y trabajos de práctica oración.





Saturday, March 07, 2015

Humor gobalizado: photoshopiando al mundo


Humor gobalizado: photoshopiando al mundo
Joaquín Ortega

Ya no queda nadie feo en el mundo. Si no le gusta su apariencia la culpa no es del ADN sino de la desidia. Todos somos bellos, sino que lo diga el Photoshop. Pocas herramientas para el engaño humano han mordido, con tamaño éxito, a la yugular de las percepciones ajenas. Su estilo artero, pero democrático, ha logrado en menos de una generación, lo que los espartanos -con el Taigeto- y los eugenistas nazis -con sus laboratorios- no pudieron alcanzar. El Photoshop es el nuevo pincel de los dioses.

Con Photoshop se reduce la blancura de modelos que no saben lo que es un rayo de sol en el trópico, se aclaran los ojos de mujeres coquetas y hombres con intereses licantrópicos;  se atenúa la piel de naranja, hasta maridarla con la textura y volumen de una pelota medicinal. Con esta herramienta, al alcance de cualquier tutorial en la red -y al clic de un download gratuito- usted puede entrar en los jeans más ajustados, entallar graciosamente en los vestidos con mayor escote, amoldarse en los zapatos más menudos, y brillar sin ojeras -o patas de gallo- soportando incluso, el pérfido primerísimo primer plano de la cámara más indiscreta.

Ahora, ésta letal creación de la tecnología tiene sus momentos perfectos, casi todos muy lejanos al contacto físico, pero, ¿qué hacer cuando la magia de la vida digital termina? ¿Cómo taparse cuando se rompe la virtualidad y uno termine viéndose cara a cara con las víctimas del engaño dentro de un ascensor… en especial, de esos miserables con luz mortecina, agresores directos a la autoestima?
Pues nada mejor que tomar las siguientes precauciones: 

1.- sí lo reconocen hágase el loco o la loca. Hable otro idioma, balbucee, toque todos los botones del ascensor, vaya contra el flujo natural de los canales de transito, desaparézcase. 

2.- De ser arrinconado, diga que es el hermano o hermana mayor de la persona a quien se refieren. De nuevo corra como el viento. Si usted no está ahí, nunca estuvo. 

3.- invente una carrera actoral. Diga que se encuentra fatigado por el intenso trabajo del método Stanislavsky y que por eso, además de un maquillaje avejentado, está un poco más delgado y sin sueño. Échele la culpa de todo al método, al director, a los cosméticos, a la exigencia del rol a interpretar. 

4.- póngase a hablar en tono conceptual, artístico, fílmico. Hágale creer a su interlocutor que está dentro de un Reality Show, invítelo a saludar a cámaras inexistentes y déjelo hablando solo con un heladero, quien supuestamente, es el director de la unidad de exteriores de la súper producción.  

5.- Por último, no responda, no vea, ni interactúe. Guarde silencio, propóngase levitar… intente adentrarse en un éxtasis místico.  Voltee los ojos y haga espuma por la boca. Nunca antes había sido tan bien visto un falso ataque de epilepsia, como en estos tiempos de increíble doble filo, inaugurados por el terrible y nunca bien ponderado Photoshop.

@ortegabrothers



Diario de un jodedor: Échate un palo



Diario de un jodedor: Échate un palo
Joaquín Ortega

Ebrium Nos Speculatum Prodigum Est. Que traducido al criollo bastardo significa: “Borracho que no habla pendejadas, está botando sus reales”. De esa cabuya tenemos un rollo y en cada familia existen docenas de historias de curdas épicas. El alcohol y la risa van juntos, tanto o más, que un brujo a su tabaco. Por eso, en la vida diaria  cualquiera se ve reflejado en chistes dramatizados, agréguele a eso que, en el imaginario de la masculinidad latina, el hígado se fortalece mientras más cajas de cerveza y frascos de destilados circulen por aquel desconsiderado órgano.

La cultura del borracho no es nueva, porque el alcohol es parte de la historia del mundo. Comer y beber es algo inevitable, y a menos que tengamos responsabilidad de índole divina, lo más seguro es que jamás hayamos cumplido con la máxima aquella de “¡no bebo más!” La fuerza de los hombres de fe escasea, y por eso, las licorerías siempre tendrán más flujo de caja que las iglesias.

En Venezuela, ser borracho es un anexo a la quinta del ser “demasiado pana”. Mientras más risas genera el cuento, más se diluye la irresponsabilidad y la inconsciencia. Para muestra un botón: “no marico, veníamos curdos y sin dormir y yo me cambié las medias mientras cambiaba de canal”. Explotan las risas y nosotros nos imaginamos ese mismo cuento, pero narrado en el otro mundo mientras, los ciudadanos del infierno de Durero le meten dos cuerazos y tres cucharadas de aceite de carro al infeliz que mató  a 11 y dejó lisiados a 8, por su peíta destroyer.

Las mujeres borrachas salen tan “feas pa´ la foto”, como sus homólogos masculinos: pasan del popular momento stripper, al llanto, de ahí al estómago volteado y sí no las cuidan, posiblemente terminen, al día siguiente, haciéndole visita a los hermanos Espéculo y Colposcopio –con caramelito incluido-

Cuentos de borrachos serios en la literatura hay para regalar: mi personaje preferido es Harvey Bone -de Hangover Square- un borracho esquizofrénico que está enamorado de una prosti, a la que episódicamente también quiere darle chuleta. Una verdadera historia de amor ¿No?

Con permiso, hago un “inciso Mia Astral”: Another fart, by the way, es la distinción entre borracho y prendido. El prendido está alegre, jodedor, “sabrocito”, se desinhibe, pero no abusa. El borracho, simplemente la caga.

Grandes bebedores de las lengua inglesa nos acompañan todavía: Hemingway, Joyce, F Scott Fitzgerald, Bukowski, Faulkner, Capote, Kerouac, Poe, Dylan Thomas, Tenessee Williams, Raymond Chandler, Hunter Thompson. En el mundo televisivo -que es el más bello de los mundos, ya que ni huele ni puede tocarnos- Homero Simpson, Peter Griffin, el robot Bender y el ídolo transgeneracional de multitudes Al Bundy crean borracheras memorables y de lejitos poco nocivas. 

Ya para concluir, nada más humano que aceptar que beber moderadamente es bueno, y que brindarle a los panas, es mejor.

Consultorio

Querido Joaquín. Soy una viajera inagotable por el mundo y he aprendido dos cosas: la primera es que las maletas tienen que ser todas igualitas, para que no te confundas y la segunda, es que también hay que contarlas, para no dejar ninguna olvidada. Recurro a ti, porque una amiga que hizo danza Tribal Nasty en Australia, pudo posar para un calendario de motos de tres ruedas para el mercado nigeriano. Ella, ahora vende jugos en la entrada se Sabas Nieves y su esposo, seguidor del ejemplo de Lance Armstrong, después de su operación, está haciendo unas pulseritas ecológicas de colores trendy. En fin, como todo se conecta, he estado pensando en escribir una historia. Mi historia, la historia de mi vida y de mis viajes, de cómo habla la gente en distintos partes del mundo, qué comen, las cosas divertidas que pasan cuando una maleta se te pierde o cuando te interrogan por varias horas en un cuarto y haces cuclillas como ejercicio. Los retos para acertar sobre quién es el gemelo con el que estás empatada –te confieso, que dos veces creo que me pelé, pero eso es otro rollo- Así que como muchas veces el universo conspira, que digo “muchas veces”, lo hace “¡Siempre!”. “¡Siempre!” conspira para mi éxito, ahorita quisiera que me aconsejaras en mi arte del desnudo, que tengo olvidado desde que viajo con maletas que no son mías y que me las entregan con orden de no abrirlas, ya que los señores que me pagan el pasaje son unos rusos que lo que se ríen es nada. En fin, ¡oh tu heredero de entidades espirituales inflamadas! Dame un consejo, tipo útil ¿sabes? Tuya, desde Facebook hasta el infinito: Shakira Uribana Manuela D´Agostino Allup Méndez Méndez Castells y Granados. AKA @larinapam

R:

Querida asilada de la vida real. Según entiendo tu viajas, compras cosas, te quedas en lugares y vas a otros. Percibo en tu mundo actual un dejo de lasitud. Verdaderamente, el hecho de estar tan atareada te distrae de la voz de tu cuerpo. Mucho de lo que debes hacer tiene que ir en pos de una esencia, así que creo que las ruedas y las alas deben ser los puntos a explorar en tu nueva fase artística. Asúmete como una mutación post alienígena, broncéate frente a la cámara de extintos fotógrafos de plaza, date la oportunidad de dormir dentro de una pajarera en una azotea del centro de la ciudad. Sé la mujer del azar –disfrazada de dado- que se convierte en pelícano en celo. Repite con fuerza cada mañana frente al coro de instantáneas que te hará el ejército de reporteros gráficos: ¡aborden, aborden, aborden. No vaya a ser que se quede sin puesto!