Wednesday, November 19, 2014

Diario de un jodedor: El FODA nuestro de cada día


Diario de un jodedor: El FODA nuestro de cada día
Joaquín Ortega

Un buen amigo -explorador esotérico para más señas -me dice que el planeta Tierra es como la universidad Harvard de las almas reencarnadas. Resulta ser como un laboratorio en donde las tentaciones, la lucha frente al mal, el descentramiento del ego y la búsqueda de la intuición definitiva son como las materias clave, para convertirte en un PHD en evolución de la energía. En pocas palabras, en el mundo espiritual ven como un honor venir a este globito azul a aprender y a poner en práctica todo el conocimiento psíquico y mágico que se adquiere, a través de ese pensum personal llamado: “Karma y Dharma”.

Sí sacamos lo bueno y lo malo de vivir en este hemisferio – o el país que le haya tocado en gracia, nacer o vegetar- la idea de una gran universidad espiritual, refresca un poco la estulticia diaria y la maldad desatada de nuestros congéneres. Sí elegimos ver el lado brillante de las cosas, el punto bueno de todos los acontecimientos, las enseñanzas ocultas tras cada golpe fatídico del destino sonreiremos natural y espontáneamente. Sí por el contrario, uno se enfrasca en ver el vaso medio vacío, la cosa cambia.

Por eso, nada mejor que hacer una matriz de fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas para dar un paso adelante, ante el creciente odio existencial y cubrirlo con una sana arrechera, de esas que no matan, sino que tan solo calientan las orejas -sin el peligro sucedáneo- de una subida de tensión.
Hagamos un repaso de vivir en un edificio, o como mejor deberíamos llamar: “nuestro infiernito horizontal personal”. 

Veamos, sí arreglan la bomba del edificio, no viene el agua. Sí viene el agua no funciona la bomba. Sí tienes puesto para el carro, no tienes real para sacarlo del taller. Sí lo sacas del taller, alguien se estaciona en tu puesto. Sí acaso pretendes conciliar el sueño, los vecinos hacen fiesta. Si no hacen fiesta, es el insomnio el que sale a bailarte reguetón en el cerebro. Si la conserje limpia, no se consiguen instrumentos de aseo. Sí, la mujer es floja, ahí sí están full los estantes de cloro y desinfectantes varios. Sí arreglan el ascensor, no se para en tu piso, y sí se para en tu piso, es para quedarse pegado por toda la eternidad. Ponerse al día en las deudas del condominio es una maravillosa acción, pero luego te enteras que cada porcentaje aumentado es culpa del moroso que vive al lado tuyo –sin empleo conocido, pero vistiéndose a la moda y con cuanto juguetico electrónico trae del exterior-

Y por supuesto, la vida en comunidad horizontal está henchida de paradojas: como una maquinaria exacta, propia de la física moderna, basta que alguien se haga miembro de la junta de condominio -o del consejo comunal- para que su tren de vida se descarrile. Así, la tragedia del hombre libre es soportar sobre sí, el estornudo del esclavo de turno, ese ser indefectiblemente ligado al guiso, el lugar común, la simpleza y la molicie militante. El tipo más pana de todos, siempre será el más insensato y mal conviviente, pero resulta que es el más chévere, el que le gusta a todas las mujeres y el que estupidiza al varón de turno, con su papa de esteroides, su bolsa o su tabaco brindado, y, claro está, su jerigonza limítrofe con un anecdotario criminal. 

Nadie pondrá jamás en duda que los seres humanos debemos convivir con otros para perpetuarnos, lo que jamás nos ha explicado ni la ciencia ni la religión ni la mística –antiguas o contemporáneas- es cómo tanta gente, sin sentido de lo que es el respeto por el espacio ajeno puede nacer -como supuesto mamífero de sangre caliente- para convertirse, diariamente en una convención de Ratatouilles. 

Por eso, haga su FODA y siéntase bendecido de no ser Pistorius

Consultorio:

Querido Joaquín: soy una hermosa economista cuyo deseo de ejercer la docencia fue truncado por una decisión, que viéndola ahora bien, no me pesa para nada: ahora vendo carteras por internet. Al vender carteras, intervenir las texturas, combinar materiales y generar propuestas para la comodidad de los tantísimos objetos que carga encima la inteligente mujer de hoy, han salido a la luz varios de mis traumas adolescentes como el frotismo y la tricotilomanía. Esto para nada ha sido malo, más bien, me ha hecho una mejor diseñadora y una buscadora de perspectivas en la talabartería estilo “chic margi posmo” del siglo XXI. Bueno, a lo que iba. Todas las noches, cuando estoy creando en mi taller, me imagino que soy un nazareno, pero crucificado en un árbol de navidad y con corsé, hecho a bases de billetes de 50 y 20 bolos. En mis ideas creativas, también me gusta imaginarme que me atropella un taxi en forma de tetero y que una vez en el suelo, escribo con mi cuerpo martirizado la frase: “Playball”, en letras rojas sobre fondo blanco. Bueno, querido sabio del teléfono rojo de Batman. Háblame y ayúdame a que mi arte se conecte con un sentido postmegalitico y neo contubernio nazi taylorista. Tuya: Ana Karina Valeria del Valle de Upar Castro y Osito. Alias, la bemba etrusca.

R: mi muy querida hetaira sin serlo. Tus dotes para complacer a un variado espectro de edades masculinas se nota a flor de piel. Tu arte sirve como justificación para que te vean y te adquieran, no como objeto, sino como Entertainer pubo coccígea. Viendo con detalle los rituales asociados a tu forma de entrega simbólica, se nota que a ti no solo nunca te prestaron atención, sino que te dejaron olvidada en casa de unos amigos como por 14 años, y después fue que te buscaron, pero solo para la foto familiar. En fin, lo importante no es echarle la culpa a locura moral de tus padres, sino que debemos usar correctamente tu necesidad de ser llenada por todo, menos por opiniones. Mi consejo es que diseñes una estrategia basada en coreografías fetales, mientras escuchas salsa de camionetica y tu público te obsequia suaves nalgadas, con las manos ligeramente untadas de maple canadiense. Eres artista, así que come del aplauso y vive para él.   

Saturday, November 15, 2014

3er Aniversario Hora Verde



Zombis y Zen. Presentación de I Love Zombies. el cómic de Cesar Oropeza y Marcelo Pont.

Zombis y Zen
Joaquín Ortega

Presentación de I Love Zombies de Cesar Oropeza y Marcelo Pont. Caracas, Venezuela. Trasnocho Cultural 14 de noviembre de 2014

Los miedos son el combustible de la creatividad…

El horror es el condimento que hace que la ciencia ande con cuidado, aunque su deseo febril, sea el de tocarse con el prodigio de los dioses…

Los zombis son nuestras pesadillas diurnas. Angustias de nosotros, allende las gripes tropicales…

Al margen de las enfermedades carnívoras descontroladas…de los virus arrullados en el frío displicente de una cápsula de Petri…

Los zombis son un segmento dinámico de la ficción contemporánea...

Son, a la vez, mecanismo de la narrativa visual y dramática.

Para pensar con imágenes hay que ser un relator del cuadro a cuadro. Hay que entrenarse como un informador de las miradas anchas, incompletas, de los desenfoques, de los travelling y de los contrapicados…

Cesar Oropeza se ha entrenado en la reunión entre los puntos de vista de la audiencia y de aquel viejo profesional que perifonea….

Cesar Oropeza conoce palenques y tiempos justos para que lo que se diga -y se pueda, en último lugar entender- permanezca y resuene con humor y con vivacidad…

Por eso es que sus zombis -figuras humanas atacadas, vaya usted a saber por cual afección- nos sugieren objetos vivos, que vienen directo a alimentarse desde la carroña, de seres humanos desvalidos, heridos o demasiado tontos…

Con este volumen, en sus manos, de I Love Zombies encontramos un plan urdido en la mente estratégica de unos creadores, que conocen el estado del arte actual…y los nodos… y las redes que deben tejerse para perpetuarse en las audiencias…

Por eso, Cesar Oropeza y Marcelo Pont nos abren el apetito con la versión cómic de I Love Zombies

Marcelo Pont, por cierto,  es un maestro del vistazo y el trazo…

Marcelo Pont es una extensión del pincel hecho pintura, y junto a Cesar Oropeza, abordan una comunicación creativa, que a ratos, parece convertirlos en un monstruo de doble testa…

Que hablan sin hablarse…

Y que cuentan historias a la visita en varios lenguajes a la vez…

En I Love Zombies vemos al antihéroe clave, desarrollando su propia puesta en escena…vemos a personajes menores que le dan la fuerza a la trama y a ese trampolín perverso que significa vivir en la muerte contra ella… y a favor de ella…

Caminemos con los ojos…

Por aquí un plano dúo, por allá unos planos subjetivos, más acá un plano sobre el hombro…y siempre contra la cámara abierta que es el mundo de los sueños.

Allí, el tiempo parece extenderse hasta el infinito en un fotograma congelado, que nos recuerda que nunca podremos ser libres, mientras la imaginación tenga la capacidad de detener el tiempo según la voluntad de la mente del artista…

Un artista es un tamborilero que compone a golpes de redoblante... de bombo y de campana las posibilidades de faena de unos protagonistas, cuyo valor reside en olvidar su pasado para resistir su amargo presente… 

Los multiversos, las multiplataformas narrativas están a la vuelta de la mano, debajo de ella y sobre cada uno de los paralelos construidos o posibles en el espacio, el tiempo, la materia y la energía…

Por eso, al decir de los físicos teóricos, este particular “universo de burbuja” que nace con I Love Zombies -la novela- se relaciona con el cómic, se vincula con el video juego, se supedita al largometraje y se abre en infinitas ramificaciones a la mente de los fans y de los lectores más versátiles, frente a la tesis de la acción zombi...

Y frente a la tesis de la acción zombi hagámonos algunas preguntas:

¿Quién los hizo?
¿Por qué?
¿Cómo?
¿Es una enfermedad?
¿Es una maldición?
¿Existe una cura para la enfermedad?
¿Existe un hechizo que revierta el embrujo?
¿Los humanos pasarán este trance enfilándose al fortalecimiento de un músculo individualista… o a una visión de colaboración “suma variable”, en donde –a la manera del equilibrio de Nash-  alguien se sacrifique con un mal menor, para que el grupo se “alimente” en su totalidad?

Los zombis siguen siendo una metáfora del tiempo histórico y de la matriz que el “observador-intérprete” sortee: zombis y racismo, zombis y economía, zombis y maltusianismo, zombis y conspiraciones, zombis y evoluciones paralelas, zombis y biología, zombis y el pecado de Hybris

Asimismo, hay que leer con cuidado la obra de Oropeza y Pont…

Hay que ver con aplicación y aguzar el oído…existen catáforas –anticipaciones de ideas, eventos, objetos y entidades – y más de un MacGuffin –elemento motivador del dromos o movimiento hacia adelante del personaje- en cada recuadro e incluso en cada transición…

La muerte en un mundo zombi, visto desde el afuera puede ser un asunto filosófico…

Pero tampoco es el fin de un ciclo de vida, es una posibilidad existencial de los que pueden moverse y pensarse como algo más que máquinas que buscan carne humana…

Desde adentro es un programa ético…

¿Serán los zombis el triunfo de una producción robotizada?
¿No serán origen sino efecto además de un desmán…serán humanos ideologizados desde el ADN para que respondan a un solo comando?
¿A dónde buscar caminos para orientarse y andar?

Recurramos al Zen…

Entre los 10 pasos sucesivos de un discípulo del Zen vamos a citar algunas posiblemente pertinentes:

El discípulo del Zen debe: ser capaz de ver la sustancia, cómo si contemplara algo vivo y claro en la palma de su propia mano… su paso debe ser siempre decidido y firme
Debe tener el ojo del Dharma
Debe caminar sobre el “sendero de los pájaros”, y sobre “la calle del mas allá” (o El “camino del milagro”)
Debe saber cumplir tanto un papel positivo como un papel negativo en el drama del Zen
Debe destruir todas las enseñanzas heréticas y engañosas y enseñar las justas
Debe adquirir gran fuerza y flexibilidad
Debe entrar en la acción y practicar diferentes modos de vida

Como ven el trabajo de Oropeza y Marcelo Pont en I Love Zombies corre en línea directa, si así queremos verlo, con las enseñanzas prescritas por Bodhidharma en China en 527 DC

Hace mucho rato que nos están preparando para algo, por alguna razón…

Amigos y amigas…
El camino es largo y el público –y algunos invitados no deseados- tiene hambre…
Buen apetito y muchas gracias.

Joaquín Ortega Caracas 14.11.2014




Tuesday, November 04, 2014

Parodia de Canto al Ávila (original de Ilan Chester) Joaquín Ortega


Parodia de Canto al Ávila (original de Ilan Chester)
Joaquín Ortega

Voy de Nigeria a Sierra Leona
contemplando la guadaña que acecha mi ciudad
llevando en los “yices” full de exploradoras
con la fauna y con la flora extraída sin pagar
y sabe dios los pistones, las maletas, cuanta cara e´ proxeneta
cuantos choros encontraron un momento pa´ chorear
y digo yo, vas rellenando alcancías
carga de buenas propinas
voy luciendo como humano pero te voy a papear

Coro:

Virus Ébola,   virus Ébola,   
Ébola, virus Ébola,   
Ébola, virus Ébola,   
Ébola, virus Ébola...   
y sabe dios los pistones, las maletas, cuanta cara e proxeneta
cuantos choros encontraron un momento pa´ chorear
y digo yo, vas rellenando alcancías
carga de buenas propinas
voy luciendo como humano pero te voy a papear

Coro:

Virus Ébola,   virus Ébola,   
Ébola, virus Ébola,   
Ébola, virus Ébola,   
Ébola, virus Ébola...
  


Sunday, October 12, 2014

Prohibido entrar sin pantalones. Juan Bonilla. Alejandría, CC Paseo Las Mercedes. 09.10.2014


Prohibido entrar sin pantalones. Juan Bonilla. Seix Barral. 2013.
Alejandría, CC Paseo Las Mercedes. 09.10.2014

Gracias a todos los que han hecho posible este evento: a Juan Bonilla, a la embajada de España en Venezuela, a la editorial Planeta, a la FILUC, a la librería Alejandría…a los lectores y a ustedes los presentes…

Prohibido entrar sin pantalones de Juan Bonilla es una marcha a las hondonadas de una ruptura secular: ese cruce que parece no terminar de buen modo, entre el siglo XIX y el siglo XX…

Identifica y describe el contexto emocional y cultural de un artista, de su ciudad y de un cosmos…

Convoca a una ristra de hombres y mujeres, que serán parte de una marquesina repleta de apellidos movedizos, y que en sí misma, se vuelve hoja de ruta para el vistazo…

Es una novela repleta de poesía, viñetas, trompadas, amantes, invenciones, “publicidad-propaganda” al asedio del lector y del transeúnte…

En cierta escuela de arte –sin pretender dar demasiados spoilers-  las patotas, como pandillas estéticas serán, avant la lettre, The Warriors o Hooligans (creativos-destructivos) del enunciado y la imaginación…

Simbolistas, futuristas, acmeístas, egofuturistas, cubofuturistas, imaginistas… 

Jóvenes cuyos héroes apestan, muchas veces, a taylorismo, a Edison, a Einstein… maridados al diseño y de la mano del pincel, de todo vocablo irritante…

Maiakovski acontece a espaldas de su genio y viceversa, idas y venidas entre militancia, efímeros encarcelamientos, clandestinidad y vuelta a la tempestad de la ruptura epocal…

Un debate contra la quietud y la muerte, contra la ciudad idealizada y a partir de la ciudad total…

Bebemos en el Linterna Roja, somos convencidos del slogan como género poético, caminamos por el puente Kuznetsky…transitamos hogares, campos y callejones fuscos…somos parte  de tanto teatro y tanto ágape, que sin duda lastima la línea: “el puñetazo que te voy a meter nos va a matar a los dos”...

La mente de Maiakovski…Precursor de la idea del experimento y la intervención… de modelos cercanos como Disney, de Epcot Center, de los simuladores de deportes externos… del cine 4 D…es la experiencia estética integral…

Viajar al fondo de esta novela lima el mosaico interminable de la literatura de las guerras europeas, de los tiempos entre ellas, de los bocetos en las que concurrirían las siguientes matanzas…

Provoca, invita y genera conexiones al mundo de vida de John Reeds, trazada con acierto en Reds de Warren Beatty, obliga al repaso de Técnicas del Golpe de Estado de Curzio Malaparte, a la pesquisa de La fiesta de la insignificancia de Milan Kundera…obliga a calcular el peso de Cromwell, de levellers, diggers, de Robespierre, de Dantón, de jacobinos, girondinos…radicales y reformistas de todos los tiempos…

No perder Moscú es inventarla… es incluso, matarla varias veces, por la propia mano, antes de entregarla viva al enemigo…cosa que haría Stalin con su pastoral del disparo en la espalda, a la vuelta de la esquina. Por eso, “la ciudad del río Moskvá” navega, entre humos y tragos, por las venas del bardo que machacaba la lirica, a la usanza de la lámina encendida o del espejismo descabezado… 

En el caldo de las utopías, Maiakovski y sus amigos se valen de las historias propias y ajenas… rompen con la cuarta pared, abren el camino a Buñuel, Fellini y Woody Allen para que el cine sea la vida, y la vida plagie al cine, intimando en una correspondencia especular, donde lo de adentro y lo de afuera pueden cohabitar dando, no pocas veces miedo y no pocas veces risa…

Moscú es también un campo humano, un campo de transformaciones en donde la ingenuidad de los artistas, la maldad, la envidia y la flojera, son un coctel de pases de facturas, de venganzas: dígale usted labor patriótica o excusa burocrática…

Moscú es ahora un nuevo Paris, es el adulterio, casi como sindicato…es el ejemplo que brindarán Lily, el gigante de los dientes podridos y Osip compartiendo placeres a turnos, bajo el mismo techo…

En Prohibido entrar sin pantalones cada parágrafo remacha las aventuras, cada cuadro arma el caleidoscopio, cada apartado completa la rogativa de estas existencias, que se transforman, bajo la marcha y que pudieran sacar lo mejor -y lo peor de los hombres- bajo un plan de cambio de estructuras, que no sería más que un desalojo de élites por otras… 

Maiakovski veía en el corazón de los hombres y tropezaba con su interno ser, su indiscutible luz y sus estados de ánimo. Era el arqueólogo que limpiaba el barro de su axiomática circunstancia frente al mundo. Maiakovski, a la par de amante de carne, uñas y dientes, era una maquina de rayos equis…

El procedimiento de Juan Bonilla en estas páginas, es una pujanza. Integra tecnologías para la ligazón discursiva… fotografía con voz, mueve una señal sobre un perfil, presenta una efigie muda… o una voz silente… o un icono que se deduce, al tocarse entre las sombras de la propia transparencia…

Cómo imaginarse que el más grande poeta se haya convertido, sin dase cuenta o ex profeso –aún no lo sabemos- en figura propagandística en sí misma, en delator profesional, en el preferido de Lenin, aquel animal político conceptual que llegaría a definir al socialismo con la ecuación: “socialismo es igual a comunas más electricidad –soviets más electricidad- ”...

El entrelazado noble que se sustenta en las planas de Prohibido entrar sin pantalones, es un territorio al que se entra sin necesidad de papeles en regla. Como en alguna otra parte, el mismo autor indicara: “la novela es un país con fronteras más flexibles” y eso todo “lector-caminante-buscavidas” lo agradece…

Pensando tanto, resulta un poema perverso, en sí mismo, el hecho de que de la Okhrana se formara la Cheka y de allí la KGB…lo más poético –por extravagante-  es que haya sido Maiakovski, este artífice sistémico, quien redactara informes de inteligencia para depararles algunos futuros, más oscuros que otros, a compañeros de éxodo artístico…

El ciclo de la belleza, el recuerdo y el olvido sean tal vez tan sibilinos y enigmáticos como la esencia humana, pero sí se ha amado, también se puede sortear cualquier humana equivocación...
 
Nazdrovie, Поэт Maiakovski 
 
Gracias por estar aquí
 
Joaquín Ortega. Caracas. 09.10.2014




Saturday, September 06, 2014

Diario de un jodedor: ver o no ver: elogio breve del auto picón


 Ver o no ver: elogio breve del auto picón
Joaquín Ortega

“Pobre de aquel que creyó que estando casado, iba a tener cuca iba segura” Evangelio según mi padre


El humor hace que la muerte se vea más presentable, pero no hace que las balas recojan el daño que ya hicieron. Por eso dárselas de cómico las 24 horas del día solo lleva a tres destinos: que se te acabe el material; que te dejen en el piso de la fiesta con la ecuación del reguetón o el vallenato, es decir: muerte + cachucha + Nikes; o que te conviertas en una sanguijuela de los chistes

Una sanguijuela de los chistes es el típico cabeza de guevo que escucha, memoriza, graba y plagia con la ferocidad de un corroncho mutante cualquier cosa que le sirva a su “acto” o “stand up”. Esos típicos personajes roban tweets, escarban en páginas de internet extranjeras, desempolvan cadenas de Hotmail y pare usted de contar. Su único deseo es repetir la mayor cantidad de Boutades con el mínimo de esfuerzo posible. 

De esos chistositos encontramos a: los enfermos de titulares de periódico –agarran una noticia del mundo y la adjetivan con el apellido del dictador de turno de su país; los Marty McFly –los que están pegados en el pasado, pero sin posibilidad de sacarle algún provecho al futuro, son como el Capitán América y su listica, poniéndose al día con la cultura Pop, pero sin la decencia de quedarse callado como él -; los “ayayaistas” cultores del doble sentido -y posiblemente los que más proyectan al día, su peluquera de clóset- Son los que poseen tanta testosterona que requieren probarle a todos que es más macho, y de manera impertérrita,  se burla, casi que con cada respiro, del gay afeminado. Con el gay masculino no se meten tanto, porque saben que a lo mejor pierden la pelea o terminan enredados en una manga de coleo Brokeback Mountain.

Volviendo al tema de la mirada, cada quien advierte lo que le da la gana, pero casi con un giro personal, en realidad, notamos unas verdades a medias,  que termina aceptando el  bobo del cerebro, por culpa de la componenda entre prejuicios y complejos -y cuyo único fin- es el de remarcar y reafirmar fijaciones idiotas.

Al fin y al cabo, el que tenga ojos para ver, que vea y yo veo -por necio o por buzo-  culos, piernas y tetas. Las mujeres verán nalgas de tipos, bojotes, brazos… espaldas. El problema no es cuando uno nota a otro, sino cuando pilla uno su cuerpo, porque aparece en escena el gusanito de los complejos.

Sí usted es mujer, haga esto: párese  frente al espejo desnuda. Lo primerito que se va a ver es lo feo, más bien, lo que no le gusta de su cuerpo. Sí usted es hombre, por el contrario, lo más seguro es, que sí se para frente al espejo, en pelotas, lo primero que vea es lo que considera está más durito en su anatomía.  En pocas palabras, una mujer está buena pero le meterá al ojo al rollito, a la estría o a la celulitis, y sí es el turno del macho –gordo, en el chasis o fofo- observará con detenimiento ese hueso que se asemeja al del triatlonista del comercial de bebidas energéticas.

Seamos light: tú el homofóbico tipo normal, tú la homofóbica bíblica. No tienes idea de la cantidad de canciones y de música que se ha compuesto en el mundo cuyo objetivo era alguien del mismo sexo. Podrías ser un poco más abierto (a) y un poco menos tarado(a). Si no deja de silbar TODAS las canciones gay friendly mientras te empoderas de autoestima en el spinning del gimnasio.

Consultorio

P: Querido Joaquín. Soy una joven stripper que va pendiente de terminar su licenciatura en letras. Como siempre he querido romper con las vanas formas, que nos imponen en nuestras cuadradas casas de estudios, decidí conectar mi cuerpo a la palabra cada vez que me desnudo frente a rusos, chinos y compañeros de mi hermanito del colegio -que ahora son lideres comunitarios o millonarios solidarios con las causas de los oprimidos del mundo-  Así que, reemplazo la barra del pole dance por una serie de morfemas hechos de pastillaje de Splenda, que voy adhiriendo a mi cuerpo. Así, promuevo metaplasmos, efectos semánticos, sugiero cambios de condiciones funcionales alterando los acomodos gramaticales, por un sorpresivo pase de pezones por la cara y una pequeña liberación de mi liguero, frente a los rostros pasivos de los más viejitos, cada vez que hago un baile privado.  Mi problema es que ya no se cómo llamar a mi tesis, ni que más hacer con mi cuerpo en estos meses, que la universidad entrará en su merecido descanso vacacional. Tuya: Ana Karina Mari T Valeria Zombi Doll Pacheco Ces y Wolfenstein Hrastoviak. Alias @lacuerpa.

R:   Querida permutación de una canción de Arjona. Me encanta la verosimilitud con que asumes tu combinatoria de “trabajo-estudio-pole dancismo-palabra”. La última vez, que vi un proyecto tan honesto fue cuando caí por casualidad en un Behind Cameras donde Willem Dafoe se disfrazaba de Green Goblin, antes de entrar al set de Anticristo. Por eso, creo que tienes muchísimo futuro en el campo de la asistencia de tesistas estresados. Te recomiendo que tu próximo capítulo artístico se llame “pata de página”: pinta tu cuerpo como una portada de cualquier libro del Fondo de Cultura Económica y calza uno de tus piecitos con una réplica de la pata de Donald o Lucas, según te guste más Disney o Warner.  Luego baila con total naturalidad frente a tus clientes, tomando la mayor cantidad de propinas que puedas con la boca, hasta que tosas y tu performance cierre en una subiunctio que diversifique el significado y prorrumpa tipo epifonema, de manera súper nice semánticamente. Después me mandas el video. Ah, y tranquila que ociosa no vas a estar después de clases.